He decidido dejar de manifestar lo que realmente pienso de
las personas que me rodean, exceptuando mis amigos y familia, porque creo que
es un ejercicio inútil e inconveniente, lo que no significa que llegue a tal
nivel de cinismo de hacerme el simpático, por lo tanto prefiero evadirme en mi
claustro y dejar sus mundo transcurran en pelambre e incapacidades de verse a sí
mismos.
jueves, agosto 23, 2012
Facundo Cabral
-
"De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar
de nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te
destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los
noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir
tu vida por el camino perdido".
- "Puedo decir descaradamente que soy un tipo libre y feliz".
- "La gente es todo lo vieja que quiera ser. He visto algunas muchachas con 20 años y estar totalmente envejecidas, por el contrario, conozco a una muchachita con 83 años, Teresa de Calcuta, que nos enseña a vivir todos los días".
- "Escapa de los que compran lo que no necesitan, con dinero que no tienen, para agradar a gente que no vale la pena".
- "La pobreza no es una virtud, salvo que favorezca tu libertad".
- "Fuera de la felicidad son todos pretextos, tenemos que ser felices".
- "Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pá montarlo...".
- "El que no está dispuesto a perderlo todo, no está preparado para ganar nada".
- "Fui analfabeto hasta los 14 años, por eso cuando me dicen 'no puedo', yo les digo 'no jodas'".
- "La sociedad humana está tan mal por las fechorías de los malos, como por el silencio cómplice de los buenos".
- "Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, cómo puedes sentirte pobre y desdichado".
- "Llorar por la muerte es faltarle el respeto a la vida".
- "Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas".
- "Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia y cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos...".
- "El Señor no nos va a preguntar qué hicimos con el dinero, sino qué hicimos con la alegría, inevitable para vivir".
- "Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y con un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos"
- "Puedo decir descaradamente que soy un tipo libre y feliz".
- "La gente es todo lo vieja que quiera ser. He visto algunas muchachas con 20 años y estar totalmente envejecidas, por el contrario, conozco a una muchachita con 83 años, Teresa de Calcuta, que nos enseña a vivir todos los días".
- "Escapa de los que compran lo que no necesitan, con dinero que no tienen, para agradar a gente que no vale la pena".
- "La pobreza no es una virtud, salvo que favorezca tu libertad".
- "Fuera de la felicidad son todos pretextos, tenemos que ser felices".
- "Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pá montarlo...".
- "El que no está dispuesto a perderlo todo, no está preparado para ganar nada".
- "Fui analfabeto hasta los 14 años, por eso cuando me dicen 'no puedo', yo les digo 'no jodas'".
- "La sociedad humana está tan mal por las fechorías de los malos, como por el silencio cómplice de los buenos".
- "Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, cómo puedes sentirte pobre y desdichado".
- "Llorar por la muerte es faltarle el respeto a la vida".
- "Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas".
- "Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia y cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos...".
- "El Señor no nos va a preguntar qué hicimos con el dinero, sino qué hicimos con la alegría, inevitable para vivir".
- "Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y con un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos"
miércoles, agosto 22, 2012
Sin cambio aparente
Imagínense
sentado mirándole la nuca a una persona y de reojo a otra durante cinco horas
al día (por decirlo menos), escuchando, gran parte de esas cinco horas, a otra persona
que habla de temas, que en la gran mayoría de los casos, no son de interés
inmediato, ni tienen aplicación directa a la realidad, sin utilizar más
respaldo que la palabra y la amenaza.
Muchos
adultos podrían soportar esta tortura, porque fuimos educados así, en la
pasividad y el temor, sin lugar a la propuesta y a la crítica, vivíamos en un
mundo con menos estímulos audiovisuales que el actual o quizás distintos, las
funciones que cumplían todos los aparatos que manejábamos eran menores a las de
un actual celular. Hoy los niños y jóvenes viven en la época con la mayor
estimulación de su entorno de la historia, están invadidos con información
durante gran parte del día, permanecen conectados real y virtualmente en un
contacto social totalmente distinto al vivido dos décadas atrás, son
potencialmente creativos, innovadores, críticos, con gustos distintos,
tolerantes y activos y ¿Qué hacemos con ellos en la escuela? sentarlos en
pupitres individuales y sedarlos con palabras y temas que carecen en su gran
mayoría de interés para ellos, le transferimos las formas como nos enseñaron y
hasta la información que aprendidos en un mundo en el cual no existía el Internet
y la información la monopolizaba el libro del profesor. ¿Por qué pasa esto? uno
de los motivos es que el paradigma educativo que nos rige es del siglo XIX,
corresponde a la educación de la revolución industrial que pretendía formar
personas para insertarse en el mundo laboral de la industria, educadas bajo los
parámetros de la ilustración y el positivismo. Para esa época funcionó, pero
actualmente está haciendo agua. Tengo la sensación que en cualquier momento el
modelo va a colapsar y las demandas se van a ampliar. No creo que los problemas
sean exclusivos del aula y de los docentes, obviamente opera un sistema
perverso, segregado y cruel que impide la educación en la diferencia y su obvia
integración, pero sino no puedo cambiar lo macro (lo que no significa que lo
intente) actúo en lo micro ¿Cómo? haciendo lo contrario de la historia del
inicio de este escrito ¿De qué forma? En escritos anteriores estuvieron la
propuesta, ahora nos queda educar a personas para que sean capaces de
comprender el mundo que le tocó vivir, tomar decisiones concientes y saber
ocuparse de sí mismos como decía un sociólogo en los años ochentas.
martes, mayo 01, 2012
Salvando a algunos
Mucho
antes de que Superman salve la humanidad, los gringos (y algunos otros), se han
empecinado con proteger a los habitantes de nuestro planeta de peligros
internos o externos que eliminen nuestra especie y permitan que prosiga nuestra
prosperas o desastrosa vida.
Como
inocente adolescente compré este discurso difundido a través de las películas
por años, pero como todo termina por agotar cuando se repite hasta el hastío,
un día dejé de creer, no por la calidad de los patéticos guiones (Día de la Idenpendencia,
Armagedon, Transformer, entre otros) sino, porque no creo que “la humanidad”
deba ser salvada en su integridad, ya que, en este mundo complejo, habita o ha
habitado cada espécimen que no se merece salvarse de una catástrofe mundial, o
creen que Hitler o Pinochet deberían ser protegidos por algún superpoder, no
pasan el control de calidad e incluso sería un obra de caridad haberlos borrado
del mundo en su momento, por lo tanto, me reservaría el derecho selectivo de
salvar a los que me parezcan, es decir, a los comparten mis valores, sino, no
salvaría a nadie, sería una película más honesta, aunque de baja taquilla.
domingo, abril 22, 2012
El traje de Verdugo
Los acontecimientos que narraré a continuación, ocurren en una escuela de un lugar muy alejado de las grandes ciudades, donde la gente vive en armonía y cooperación. Esta escuela se destaca por ser la mejor de la comunidad, especialmente por el valor humano de sus estudiantes.
En un intento por innovar y mejorar las clases que realiza un profesor, invita a un grupo de estudiantes a proponer una actividad que sea novedosa y creativa; en ese intento, un grupo de tres estudiantes propone llevar a cabo una dramatización de un problema social que afectó a un estudiante del grupo. La idea inicialmente le agradó al profesor e incentivó la realización del proyecto que consistía básicamente en mostrar a sus compañeros de curso el trato injusto que había sufrido uno de los integrantes del grupo que trabajó durante el verano en la construcción de una casa como obrero y el maltrato que había sufrido por su jefe que no le pagó el sueldo, lo humilló e intentó agredir físicamente.
Durante dos semanas planificaron la actividad meticulosamente, de tal forma que, les permitiese recrear los hechos de la manera más cercana a la realidad vivida.
El día de la exposición, no fue un día más de trabajo en la vida del profesor y los estudiantes, según el docente, se sentía algo extraño en el ambiente, como si algo fuera de lo habitual pudiese ocurrir, quizás por lo caluroso de la mañana a pesar de ser un día de invierno o por lo silente que estaba el curso que se caracterizaba por ser bastante bullicioso. A pesar de poseer estas sensaciones, el profesor da la bienvenida alegremente y entrega las instrucciones para generar las mejores condiciones que permitan que los estudiantes lleven a cabo su dramatización; menciona que requiere el máximo silencio y espera que estén todos muy atentos para generar el dialogo reflexivo final que asegure que todos aprendan la lección del día.
Los integrantes del grupo eran tres; Héctor, Felipe y Luís. Los tres eran amigos y compartían gran parte del día entre actividades deportivas y académicas. El día de la presentación, Héctor iba a representar al jefe violento que contrató a Felipe que a su vez era el obrero agredido, Luís era el padre de Felipe que intervenía en la presentación como apoyo emocional al hijo maltratado.
Para darle un sentido más lúdico a la presentación, Héctor se caracterizó de verdugo, con un traje café que parecía una túnica, un cinturón de cuero, un látigo de cuero negro y su respectiva capucha que le daba un toque tenebroso; Felipe de obrero con un overol gris, zapatos de seguridad negros con barro seco a su alrededor y un casco de seguridad de color amarillo y Luís con un terno de color azul, una corbata amarilla y una camisa café.
La presentación se llevó a cabo dentro de lo que podríamos considerar normal, es decir, planteando el caso como se vivió, según el punto de vista del agredido. El desarrollo de la obra estuvo acompañado permanentemente por las risas de los compañeros curso, ya que, en ocasiones la presentación fluctuaba entre la tragedia y la comedia. Hasta ese momento, todo se remitía a una actividad escolar como las que se llevan a cabo en muchas parte del mundo, pero algo cambió el destino de los estudiantes y el profesor. En una parte del desarrollo de la dramatización, Héctor, simbólicamente, debía castigar suavemente con un látigo a Felipe, la planificación previa de los integrantes del grupo, pretendía que en ese momento los compañeros de curso se rían a carcajadas y además reflexionaran desde el humor negro lo trágico del problema, obviamente, Héctor poseía la capacidad teatral para llevar a cabo esta escena sin dificultad, lamentablemente, no siempre las cosas funcionan como se planifican y este caso comprueba esta afirmación.
En el momento que Felipe le dice a Héctor que el pago no es el prometido, Héctor saca un látigo y comienza a golpear suavemente a Felipe, inicialmente todos los integrantes del curso se ríen a carcajadas, Héctor cada vez que le pega un latigazo acompaña el movimiento corporal con gestos de rabia y odio en su rostro que después de quinto latigazo ya no son parte de una actuación. Los latigazos son cada vez más violentos y el profesor se da cuenta de esto y junto a tres compañeros trata de frenar a Héctor, pero no pueden, ya que, Héctor esta poseído por un espíritu maligno que impide que la fuerza de una persona pueda contrarrestar sus movimientos, los niños tratan de arrancar de la sala de clases, pero Héctor con su mirada bloquea las puertas y las ventanas, el día soleado comienza a oscurecerse y los relámpagos comienzan a apoderarse del cielo, el calor inicial es reemplazo por un frío intenso y los estudiantes no pueden ser escuchados, ya que, extrañamente pierden la voz. En ese preciso momento, el inspector de la escuela pasa por fuera de la sala de clases realizándo la típica ronda disciplinaria matinal y observa por la ventana de la puerta la ejecución de una actividad académica normal, dándose cuenta que las risas que se escuchaban en su oficina son producto de esta actividad pedagógica, ya que, cualquiera que pasa por fuera de la sala de clases está incapacitado de ver lo que acontece en la mentes de los estudiantes.
Héctor esta poseído y posee las mentes de sus compañeros y profesor. La angustia se apodera de ese lugar. En el preciso momento que Héctor se dispone golpear a Felipe y dañarlo gravemente, Luís logra vencer el dominio mental de Héctor y lo agarra de las manos quitándole el látigo, ante esto Héctor trata de golpear a Luís, pero este es más rápido y lo sostiene con una mano y con la otra le quita la capucha del traje de verdugo y nota que su fuerza disminuye considerablemente, posteriormente le suelta la mano y le quita el traje de verdugo y se da cuenta que Héctor cae y se desmaya. Las mentes de sus compañeros se liberan y todos caen desvanecidos sobre sus mesas, dos minutos después despiertan con dolor de cabeza y el profesor le pregunta si habían creído vivir una experiencia aterradora en la que Héctor trataba de matar a Felipe y todos responden afirmativamente e incluso dos compañeras se ponen a llorar.
La clase termina en ese momento, el profesor con sus alumnos firman un pacto de silencio en el cual se comprometen a que nunca van a develar ningún detalle de lo que aconteció esa mañana en la escuela.
El único misterio que el profesor no pudo explicar, años después de romper este pacto de silencio, es lo que le ocurrió al traje de verdugo y los motivos por los que Luís nunca más volvió a la escuela.
Los acontecimientos que narraré a continuación, ocurren en una escuela de un lugar muy alejado de las grandes ciudades, donde la gente vive en armonía y cooperación. Esta escuela se destaca por ser la mejor de la comunidad, especialmente por el valor humano de sus estudiantes.
En un intento por innovar y mejorar las clases que realiza un profesor, invita a un grupo de estudiantes a proponer una actividad que sea novedosa y creativa; en ese intento, un grupo de tres estudiantes propone llevar a cabo una dramatización de un problema social que afectó a un estudiante del grupo. La idea inicialmente le agradó al profesor e incentivó la realización del proyecto que consistía básicamente en mostrar a sus compañeros de curso el trato injusto que había sufrido uno de los integrantes del grupo que trabajó durante el verano en la construcción de una casa como obrero y el maltrato que había sufrido por su jefe que no le pagó el sueldo, lo humilló e intentó agredir físicamente.
Durante dos semanas planificaron la actividad meticulosamente, de tal forma que, les permitiese recrear los hechos de la manera más cercana a la realidad vivida.
El día de la exposición, no fue un día más de trabajo en la vida del profesor y los estudiantes, según el docente, se sentía algo extraño en el ambiente, como si algo fuera de lo habitual pudiese ocurrir, quizás por lo caluroso de la mañana a pesar de ser un día de invierno o por lo silente que estaba el curso que se caracterizaba por ser bastante bullicioso. A pesar de poseer estas sensaciones, el profesor da la bienvenida alegremente y entrega las instrucciones para generar las mejores condiciones que permitan que los estudiantes lleven a cabo su dramatización; menciona que requiere el máximo silencio y espera que estén todos muy atentos para generar el dialogo reflexivo final que asegure que todos aprendan la lección del día.
Los integrantes del grupo eran tres; Héctor, Felipe y Luís. Los tres eran amigos y compartían gran parte del día entre actividades deportivas y académicas. El día de la presentación, Héctor iba a representar al jefe violento que contrató a Felipe que a su vez era el obrero agredido, Luís era el padre de Felipe que intervenía en la presentación como apoyo emocional al hijo maltratado.
Para darle un sentido más lúdico a la presentación, Héctor se caracterizó de verdugo, con un traje café que parecía una túnica, un cinturón de cuero, un látigo de cuero negro y su respectiva capucha que le daba un toque tenebroso; Felipe de obrero con un overol gris, zapatos de seguridad negros con barro seco a su alrededor y un casco de seguridad de color amarillo y Luís con un terno de color azul, una corbata amarilla y una camisa café.
La presentación se llevó a cabo dentro de lo que podríamos considerar normal, es decir, planteando el caso como se vivió, según el punto de vista del agredido. El desarrollo de la obra estuvo acompañado permanentemente por las risas de los compañeros curso, ya que, en ocasiones la presentación fluctuaba entre la tragedia y la comedia. Hasta ese momento, todo se remitía a una actividad escolar como las que se llevan a cabo en muchas parte del mundo, pero algo cambió el destino de los estudiantes y el profesor. En una parte del desarrollo de la dramatización, Héctor, simbólicamente, debía castigar suavemente con un látigo a Felipe, la planificación previa de los integrantes del grupo, pretendía que en ese momento los compañeros de curso se rían a carcajadas y además reflexionaran desde el humor negro lo trágico del problema, obviamente, Héctor poseía la capacidad teatral para llevar a cabo esta escena sin dificultad, lamentablemente, no siempre las cosas funcionan como se planifican y este caso comprueba esta afirmación.
En el momento que Felipe le dice a Héctor que el pago no es el prometido, Héctor saca un látigo y comienza a golpear suavemente a Felipe, inicialmente todos los integrantes del curso se ríen a carcajadas, Héctor cada vez que le pega un latigazo acompaña el movimiento corporal con gestos de rabia y odio en su rostro que después de quinto latigazo ya no son parte de una actuación. Los latigazos son cada vez más violentos y el profesor se da cuenta de esto y junto a tres compañeros trata de frenar a Héctor, pero no pueden, ya que, Héctor esta poseído por un espíritu maligno que impide que la fuerza de una persona pueda contrarrestar sus movimientos, los niños tratan de arrancar de la sala de clases, pero Héctor con su mirada bloquea las puertas y las ventanas, el día soleado comienza a oscurecerse y los relámpagos comienzan a apoderarse del cielo, el calor inicial es reemplazo por un frío intenso y los estudiantes no pueden ser escuchados, ya que, extrañamente pierden la voz. En ese preciso momento, el inspector de la escuela pasa por fuera de la sala de clases realizándo la típica ronda disciplinaria matinal y observa por la ventana de la puerta la ejecución de una actividad académica normal, dándose cuenta que las risas que se escuchaban en su oficina son producto de esta actividad pedagógica, ya que, cualquiera que pasa por fuera de la sala de clases está incapacitado de ver lo que acontece en la mentes de los estudiantes.
Héctor esta poseído y posee las mentes de sus compañeros y profesor. La angustia se apodera de ese lugar. En el preciso momento que Héctor se dispone golpear a Felipe y dañarlo gravemente, Luís logra vencer el dominio mental de Héctor y lo agarra de las manos quitándole el látigo, ante esto Héctor trata de golpear a Luís, pero este es más rápido y lo sostiene con una mano y con la otra le quita la capucha del traje de verdugo y nota que su fuerza disminuye considerablemente, posteriormente le suelta la mano y le quita el traje de verdugo y se da cuenta que Héctor cae y se desmaya. Las mentes de sus compañeros se liberan y todos caen desvanecidos sobre sus mesas, dos minutos después despiertan con dolor de cabeza y el profesor le pregunta si habían creído vivir una experiencia aterradora en la que Héctor trataba de matar a Felipe y todos responden afirmativamente e incluso dos compañeras se ponen a llorar.
La clase termina en ese momento, el profesor con sus alumnos firman un pacto de silencio en el cual se comprometen a que nunca van a develar ningún detalle de lo que aconteció esa mañana en la escuela.
El único misterio que el profesor no pudo explicar, años después de romper este pacto de silencio, es lo que le ocurrió al traje de verdugo y los motivos por los que Luís nunca más volvió a la escuela.
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